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Diario Personal & Scrapbook

By 04/08/2021 No Comments

Jim Rohn (el gran mentor estadounidense) un gran promotor del uso del Diario Personal, decía que si el álbum de fotos es el testimonio y el registro del paso de los años en el cuerpo, el diario personal es el equivalente en la mente humana.

El diario no solo es un fresco de los días, las aventuras y las relaciones que hemos vivido a lo largo de nuestra vida, sino también una zambullida  incisiva a las transparentes (y a veces no tanto) aguas de nuestra mente y nuestro inconsciente. Con la práctica y el hábito, el diario llega a ser un confidente y un consejero, a la vez que un terreno de práctica de estilo, creatividad y posible solución de problemas.

A nivel del desarrollo personal, una de las grandes virtudes que tiene el Diario es (a través del ejercicio de su relectura consciente) la de reconocer patrones y poder cambiarlos. Muchas veces no es lo mismo que un amigo o un terapeuta nos diga una y otra vez un defecto nuestro (o un patrón a trascender) a que lo leamos y lo percibamos de propia mano. Es triste pero real: Una de las tantas trampas que nos hace el ego.

A nivel del acto creativo, el diario nos sirve como ensayo de estilo, un escenario donde experimentar posibles variaciones de historias, de estructuras, de relatos, sin tener la necesidad de llegar  a un resultado concreto ni acabado. También nos da la posibilidad de utilizarlo como un  baúl donde hacer brainstormings,  imaginar  posibles ideas o soluciones a problemas que nos rondan en la cabeza (dejando lugar libre en la mente para seguir creando).

Una variante bella y creativa (además que analógica) de hacer diario es la técnica del Scrapbook, que es básicamente sumarle al registro diario de situaciones, sentimientos, ideas, etc, la técnica del collage, la utilización de post-its, dibujos, fotografías, recortes, mindmappings,  y todo lo que se nos venga a la mente para enriquecer la experiencia visual (y de registro en sí misma). Hay muchos casos de ilustradores y escritores que tienen scrapbooks hermosos y podemos inspirarnos en ellos.

La mejor forma de comenzar es elegir un cuaderno que nos haga escribir, que nos incite al hábito, que nos despierte amor, que nos sienta bien al tacto además de que sea lindo estéticamente y llevarlo con nosotrxs a todos lados. Elegir la herramienta con la cual registrar también es algo importante, una linda pluma o un boligrafo con un trazo que nos sea cómodo, incluso un lápiz puede funcionar.

Y si somos de los que suelen dejar las cosas por la mitad, asignar un horario  y un lugar donde escribir puede ayudarnos a forjar el hábito, como lo plantea por ejemplo Julia Cameron en su bestseller El Camino del Artista, quien propone escribir a la mañana como primera actividad del día (con tu infusión favorita a mano).

Sea como sea, a poner manos a la obra, que el mundo se acaba. 

 

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